Quien Escribe

Desempolvando Algunas Historias Escondidas

Hola. Esta es mi primer entrada al blog ‘Historias Escondidas’. Una especie de pre-artículo. La verdad es que no se mucho de como se hacen estas cosas, pero lo hago desde lo profundo. Estoy tan confiado que aprenderé en el camino, como estoy convencido que lo importante es ‘entrarle’, como decimos en buen chapín.

Entonces, ¿para qué un blog? ¿cuál debe ser su contenido? No encuentro justificación para hablar de mis aventuras, esas son mías. Historias Escondidas servirá para compartir ideas que aparecen en mi cabeza, de la forma mas accesible posible, que nos permita rescatar su valor práctico. Ideas que, al final de cuentas, no son mías. El nombre del blog es producto de una sociedad con un amigo muy cercano que vive en otros lares. Sugiere contracultura. Apunta a mi deber de decir lo que la mayoría no quiere, y me obliga -en definitiva- a desentrañar el sentido de eso que importa.

Así las cosas, decido empezar el blog presentándome un poco, después podremos explorar una variedad de temas relevantes. Mi forma de escribir es romántica pero campechana (como si estuviese hablando cara a cara), aprovecho algunos conceptos producto de mi exposición a la academia (¡perdón!), y me gustan los párrafos y las oraciones cortas. Me gusta también el espanglish (sí, lleva e porque es para los hispanohablantes), a veces me invento palabras que no están en el diccionario y, la verdad, no me gustan las reglas.  Es una prosa emancipada. Digamos, si me lo permiten, que lo mío es de estilo sui generis.

En fin, espero poder transmitir algo. Aunque sea un pequeño algo.

Mas en detalle, tengo acumulados 33 veranazos. Nacido en Guatemala, pero ciudadano global. En algún momento, que parece otra vida, fui abogado. En otro empresario. Y en otro mas lejano, aspirante a deportista profesional. Nunca se me dio este último, ni de cerca. Soy muy tieso. Y los otros solo ayudaron a perpetuar lo caduco. Descubrí que lo mío es el dominio de lo intangible. Y es que aunque rehuso tener ideología –a favor del derecho a la ambigüedad moral- soy un idealista necio. Perdón, Necio, con mayúscula. Los esquemas tradicionales, eso sí, me colocan por la izquierda de espectro político, hay que decirlo. Vegetariano. Soltero. Locuaz. Inconforme… enamorado. Y feliz. Muy feliz. ¿Dije que era necio?

Y como también me gusta pensar que soy un “activista” de algo, siempre estoy metido en todo tipo de cosas que, según este servidor, ayudan a nuestro mundo a ser un hogar mas apto para los mas chicos. Mi última gran aventura se llamó “Revolución Inteligente.” Su lanzamiento coincidió con unos meses de agitación cívica (que no “crisis política” porque esa es perenne en mi país) y fue presentada con sobre-entusiasmo y de forma prematura (me pasa a veces) como una especie de puente entre “las corrientes mas derechistas e izquierdistas” basado en “el poder de las ideas bien fundamentadas, el conocimiento bien canalizado y el pensamiento crítico”. Hasta escribí un rap. Iba: “Revolución inteligente, movimiento consciente, una fuerza irresistible que unifica a las gentes… “ ya me aburrí, la cosa es que escribí un rap.

Con este blog quisiera poder rescatar lo rescatable de ese esfuerzo fallido y ayudar a construir, sobre la energía social-creativa prevaleciente en Guatemala [y el mundo], un cuerpo pensante, fabricador de oportunidad, eminentemente secular y horizontal, que actúe como guardián de la libertad de consciencia y se posicione abiertamente como enemigo de la injusticia social. Tomando prestado el concepto de Robert Putnam, le podríamos llamar a este cuerpo, Sociedad Cívica. En la versión del autor, fundamentada a la vez sobre sus teorías de “capital social”, estaría basada, a grandes rasgos, en cuatro activos de toda comunidad con signos de entereza (parafraseo): compromiso solidario, relaciones entre iguales, confianza mutua, y plataformas de cooperación. Coincido. O casi, pues. ¿Implicaciones? Muchas, y variopintas. Despliego esta primera propuesta sobre la mesa redonda del dialogo pluri-social. Desarrollemos juntos.

Que todo este esfuerzo sirva, entonces, de estímulo para el surgimiento y la consolidación de una sociedad cívica incidente y vigilante. Conformada por mujeres y hombres pensantes, críticos y sobre todo, profundamente libres.

Primero dentro, después fuera. Hasta prontísimo.
#HistoriasEscondidas

Bobby Recinos

Prefiero “habilitador” que revolucionario. Mi vida es causa y mi causa es amor. Me ha ido fenomenalmente bien. Tengo dos pulmones felices, una mente libre, la capacidad de agradecer, y acceso a infinita belleza. ¿Qué mas se podría pedir?